17/12/09

Nuestro Maravilloso Cerebro



Su cerebro es mucho mejor de lo que usted piensa. Aunque es difícil exagerar cuando se habla de lo brillante que era Leonardo da Vinci, investigaciones científicas recientes indican que probablemente subestimamos nuestras propias capacidades.

Hemos sido dotados de un potencial creativo y de aprendizaje prácticamente ilimitado. El noventa y cinco por ciento de lo que sabemos sobre la capacidad del cerebro humano ha sido descubierto en los últimos 20 años.

La mayor parte de nosotros creció con un concepto de inteligencia que se basaba en la tradicional prueba del coeficiente intelectual (CI). Si bien éste representó una innovación al ser formulado, la investigación actual ha demostrado que tiene dos fallas importantes. La primera es la idea de que la inteligencia se determina desde el nacimiento y es inmutable. Muchos han demostrado que el CI puede mejorar significativamente con entrenamiento adecuado. Los genes no explican sino el 48% del CI; el otro 52% es función del cuidado prenatal, el ambiente y la educación.

La segunda debilidad es la idea de que las habilidades verbales y de razonamiento matemático que miden las pruebas de CI (y las de aptitud escolar) son la condición esencial de la inteligencia. Esta estrecha concepción de la inteligencia ha sido desbancada por la investigación sicológica contemporánea. Cada uno de nosotros posee al menos ocho inteligencias mensurables:

- Lógica-matemática.

- Lingüístico-verbal.

- Mecánico-espacial.

- Musical.

- Quinestésico-corporal.

- Social-interpersonal.

- Intrapersonal.

- Naturalista.


Además de ampliar la comprensión de la naturaleza de la inteligencia y sus alcances, la investigación sicológica contemporánea ha revelado datos sorprendentes sobre nuestro potencial. Podríamos resumir los resultados en la siguiente frase: Su cerebro es mucho mejor de lo que usted piensa. Al reconocer nuestra extraordinaria dotación cortical estaremos dando un maravilloso primer paso hacia un estudio práctico del pensamiento davinciano. Piense en lo siguiente: su cerebro

- Es más flexible y multidimensional que cualquier supercomputador.

- Puede aprender siete datos por segundo cada segundo por el resto de su vida y aún tendrá espacio disponible para aprender más.

- Mejorará con la edad si lo usa adecuadamente.

- No está sólo en su cabeza. De acuerdo con la doctora
Candace Pert, conocida neuróloga, "La inteligencia no está sólo localizada en el cerebro sino en células distribuidas por todo el cuerpo... Ya no es válido, como se hacía tradicionalmente, separar los procesos mentales, incluidas las emociones, del cuerpo".

- Es único. Nunca ha habido nadie como usted, a menos que usted tenga un gemelo idéntico. Sus dotes creativas, sus huellas dactilares, sus expresiones, su ADN, sus sueños son únicos y no tienen precedentes.

- Es capaz de una cantidad prácticamente ilimitada de conexiones sinápticas o de patrones potenciales de
pensamiento.

Ningún hombre o mujer, pasado o presente, ha explorado plenamente su capacidad cerebral. Sin embargo, Anokhin probablemente estaría de acuerdo con nosotros en que Leonardo da Vinci podría ser el ejemplo más inspirador para aquellos de nosotros que deseamos explorar toda nuestras capacidades.

¿Qué le sucede al cerebro a medida que envejece? Muchos suponen que las habilidades mentales y físicas necesariamente disminuyen con la edad; que después de los veinticinco años, perdemos a diario una parte significativa de capacidad mental. Lo cierto es que el cerebro promedio puede mejorar con la edad. Las neuronas son capaces de llevar a cabo conexiones cada vez más complejas a medida que transcurren los años.

Y nuestra dotación neuronal es tan grande que incluso si perdiéramos mil neuronas al día todos los días por el resto de nuestra vida, esto no sumaría más del uno por ciento del total. (¡Por supuesto que es importante no perder el uno por ciento que en realidad usamos!).


Tony Buzan

14/12/09

¡PREGUNTE, Y TRIUNFARÁ!



Hay un dicho: “El mundo pertenece a quienes averiguan”. Bien, averiguar no basta, ¡pero ése es el modo de empezar!

Si puede averiguar lo que está mal, y luego averiguar como remediarlo, está a mitad de camino.

Cuando USA lo que averiguó para reparar realmente lo que está mal, ¡está plenamente encaminado!


Si usted hace una carrera en eso de averiguar lo que está mal, averiguando cómo repararlo, y luego reparándolo realmente, ¡usted será más rico más rápidamente!

Si usted hace una carrera con eso de averiguar lo que la gente quiere, o querrá, o puede ser persuadida para que lo quiera, y averiguando cómo procurárselo, luego se lo procura con un justo beneficio, ¡usted será más rico más rápidamente!

Los ejemplos podrían seguir indefinidamente pero la lección ya es clara: “¡Primero, usted tiene que AVERIGUAR!”.

A menudo se ha dicho: “El poco conocimiento es cosa peligrosa”.

Así es. Y quiero añadir: “¡Demasiado poco conocimiento conduce al desastre!”

En consecuencia, este capítulo-lección es sobre el método comprobado de AVERIGUAR.

Hay un solo modo de averiguar y es PREGUNTAR:

1. Usted podrá preguntar a la gente, o

2. Podrá preguntar a los libros.


Usted tiene que preguntar, debe preguntar a ambos.

Ahora le está preguntando a  este artículo cuáles son algunos de los mil métodos comprobados para triunfar que le capacitarán para ser más rico más rápidamente. Supondremos, pues, que usted sabe cómo AVERIGUAR preguntándole a los artículos o a los libros. Ahora lo está haciendo.

Enfoquemos, pues, cómo podrá usted AVERIGUAR preguntando a la gente.

El método es sencillo: simplemente PREGUNTE.

Si PREGUNTA con cortesía y expectativa, la mayoría de la gente le daré la información que quiere. Es positivamente notable cuánta información valiosa y útil podrá usted obtener sólo PREGUNTANDO.


Esto parece tan elemental que tal vez se asombre de por qué debo mencionar esto. La razón es que pocas personas hacen pleno uso del PREGUNTAR, y la mayoría raras veces usan el método comprobado de PREGUNTAR.

Escuche cualquier conversación —y recuerde las suyas—— y descubrirá que ellas, en todos los niveles, consisten casi enteramente en personas que formulan declaraciones.

Sin embargo, cuando usted formula una declaración ¡no aprende nada! Habitualmente, vio realiza nada tampoco!

Ensaye esto:

Vea cuántas preguntas interesantes podrá formular durante cada conversación en una semana entera, empezando ahora.

¡Trate incluso que su participación en una conversación consista total (o casi totalmente) en su formulación de preguntas! Esto es un desafío real, y tiene una finalidad importante. Pronto le enseñará el valioso arte de formular preguntas.

También le enseñará a estimular a la persona o personas con las que está hablando, en vez de sólo semiescuchar lo que dicen porque usted ya está pensando en lo que quiere decir a continuación.

En las conversaciones sociales. usted sólo necesita formular las preguntas más simples:

“¿Qué hizo después?”

“Entonces, ¿qué ocurrió?”

“ ¿Qué piensa sobre. . .

“ ¿Cuál cree que sería el mejor modo de hacerlo?”

“ ¿Cuál es su idea respecto a...


Podría usted preparar una lista de cien preguntas semejantes. Sería útil si lo hiciera por práctica y por la lista misma que debería ser repasada ocasionalmente como un recordatorio.

Usando el arte de formular preguntas como la parte principal de sus conversaciones sociales, usted ganará rápidamente la reputación de ser el conversador más Interesante y estimulante de la ciudad.

¡Pero eso es sólo el comienzo!

Cuando domine al arte de formular preguntas —y las use con finalidad en los negocios— usted podrá realizar dos va liosos objetivos:

1. AVERIGUARÁ cuanto necesita saber.

2. Controlará toda entrevista porque ésta consistirá en responder a sus preguntas (y usted controlará las preguntas).


¡PREGUNTANDO usted podrá preparar su camino hacia el triunfo!

Uno de mis libros de métodos comprobados para triunfar, “EL TRIUNFO DE LA VOLUNTAD. . . “, tiene toda una parte sobre los métodos positivos de’ PREGUNTAR. He aquí una de las muchas sugerencias de ese libro:

PIDA las opiniones expertas sobre sus planes o problemas. Pida a los peritos sus opiniones críticas. (La mayoría pide opiniones cuando en realidad quiere halagos.) ¡Pula sus planes con ideas de los peritos!

Estará agradablemente sorprendido por la voluntad de la mayoría de los expertos en darle gratuitamente una información valiosa, cuando se las piden bajo las siguientes condiciones:

a) Si el pedido no es evidentemente un intento de obtener un consejo profesional gratuito por el que el experto recibe normalmente grandes retribuciones.

b) Si el consejo solicitado puede darse espontáneamente sin una investigación que consuma tiempo.


Aprenda y use métodos positivos sobre PEDIR y se convertirá en un perito en ser más rico más rápidamente.


M. R. Kopmeyer

12/12/09

La hisotira de King C. GIllette



King Camp Gillette nació en Wisconsin en 1855. Comenzó a trabajar como viajante comercial a los 21 años de edad. Su padre era inventor, y él desde muy joven concibió innumerables artefactos mecánicos que, sin embargo, no tuvieron ninguna salida comercial.

A los 35 años ingresó como vendedor en la Baltimore Seal Company, cuyo presidente -Willian Painter- le dio en una ocasión un consejo que acabó convirtiéndose en una obsesión para King Gillette: "Si quieres hacerte rico, inventa un objeto desechable que la gente consuma una y otra vez." William Painter se había enriquecido al inventar una tapa de corcho para botellas de cerveza y otras bebidas.

Como viajante King Camp recorrió los Estados Unidos vendiendo enormes cantidades de tapones de corcho mientras continuaba la búsqueda de su artículo milagroso. Gran observador, estudiaba las costumbres de los distintos pueblos, se informaba de sus hábitos alimentarios, de sus vestimentas, de sus pasatiempos. Pretendía encontrar algún problema o necesidad que su soñado invento pudiese solucionar.

En 1895. a los cuarenta años, mientras se afeitaba frente al espejo, tuvo por fin la visión tan largamente deseada.

"En aquel momento imaginé la hoja de afeitar: desechable con dos filos sujeta a un mango metálico".

No fue fácil llevar adelante su proyecto pues con la tecnología del siglo XIX resultaba prácticamente imposible construir las hojas de afeitar que Gillette soñaba. Luego de ocho años la idea se convirtió por fin en empresa... al borde de la quiebra.

Durante todo el año 1903 la Gillete Company apenas vendió 51 maquinitas de afeitar. Abandonado por sus conocidos y por muchos de sus inversores, la tenacidad de Gillette y el talento industrial de William Nickerton -ingeniero jefe de la empresa-, consiguieron salvar la situación del negocio, mejorando el diseño y la promoción de su invento.

En 1904, gracias a los cambios, la empresa vendió 250.000 máquinas de afeitar. Trece años después alcanzaría la cima al obtener un pedido de 3,5 millones de maquinitas para equipar a los soldados del ejército norteamericano.

King C. Gillette luchó duramente durante casi diez años para hacer realidad su visión.

Hoy, su empresa es una multinacional presente en más de 200 países, con más de 40.000 empleados y sus ventas anuales superan los diez mil millones de dólares.

¡Eso es lo que se llama materializar una visión!


Gustavo Ibáñez Padilla ("Cómo Potenciar sus Ingresos e Inversiones")

8/12/09

Fracase para avanzar



"Nadie ha llegado a ser excelente o bueno, excepto a través de muchos y grandes errores".
WILLIAM E. GLADSTONE, (Ex primer ministro de Gran Bretaña)

El consultor de negocios Marshall Thurber sostiene que: “cualquier cosa que valga la pena hacer bien, vale la pena hacerla mal al comienzo.”

¿Recuerda cuando aprendió a conducir un automóvil, a montar en bicicleta, a interpretar un instrumento musical, o a practicar un deporte?

Desde el principio sabía que al comienzo le iba a costar mucho trabajo. Supuso que su ineptitud era sólo parte de lo que se necesitaba para aprender la nueva habilidad que deseaba adquirir.

Muchas personas se abstienen de actuar por miedo al fracaso. Quienes logran el éxito, por otra parte, se dan cuenta de que el fracaso es parte importante del proceso de aprendizaje. Saben que el fracaso es sólo una forma de aprender por el sistema de prueba y error.

No sólo hay que dejar de temerle al fracaso sino que hay que estar dispuestos a fracasar, inclusive ansiosos de fracasar. Éste fracaso instructivo es lo que llamo “el fracaso que nos hace avanzar.”

Comience, equivóquese, preste atención a la retroalimentación, corrija y siga delante tras su meta. Cada experiencia le brindará información más útil que podrá poner en práctica la próxima vez.

Este principio tal vez se demuestre de forma más convincente en el campo de la iniciación de nuevos negocios.


Por ejemplo, los capitalistas de riesgo saben que la mayoría de los negocios fracasan. Pero en la industria de capital de riesgo, se empieza a ver una nueva estadística.

Si el empresario fundador tiene cincuenta y cinco años o más, el negocio tiene una probabilidad de 73 por ciento o más de sobrevivir.


Estos empresarios mayores ya han aprendido de sus errores. Tienen una mejor tasa de riesgo porque, después de toda una vida de estar aprendiendo de sus errores, han desarrollado una base de con un conjunto de destrezas y una confianza en sí mismos que les permiten superar los obstáculos para alcanzar el éxito.

Jack Canfield

3/12/09

Preguntas y Respuestas Sobre la Inteligencia (I)


      
       1º.- ¿Como llegaron a ser inteligentes los seres humanos?
WILLIAM H. CALVIN, autor de PHE ASCENET OF MIND: IC CLIMATE AND THE EVOLUTION OF INTELLIGENTE (BANTAM BOOKS, 1991) propone una hipótesis del tipo expuesto en la película "2001: Una Odisea del Espacio", en la que el movimiento balístico, bien el del lanzamiento de una pelota, bien el de arrojar garrotes y pedruscos contra un monolito hostil, es la clave de la inteligencia, pues para dar en la diana se requiere cierto grado de previsión y de planificación según él, quizá fueron estos factores los que hicieron surgir el lenguaje y la capacidad musical y la creatividad , aspectos que nos diferencian del resto de los animales de la tierra.

        2º.- ¿Cual es la esencia de la inteligencia?
No hay conocimiento ni inteligencia sin memoria, por ello la memoria es uno de los componentes esenciales de la inteligencia, los organismos vivos adquieren, conservan y utilizan todo un conjunto de información y de conocimientos que son tratados y almacenados por el sistema nervioso en la memoria, gracias a ella el pasado guía nuestra percepción del presente, que nos permite anticipar y adaptarnos al futuro.

         3º.- ¿Cómo se crea un recuerdo en el cerebro?
"Cuando se memoriza un recuerdo se forma una red especifica de neuronas en las diversas estructuras cerebrales, sobre todo en el hipocampo, después, el recuerdo se graba de manera parecida en el córtex de ese lugar de almacenamiento definitivo, la ciencia creía haber hallado un lugar en el cerebro para cada recuerdo, pero hoy todo indica que las distintas clases de memoria están tejidas por redes de neuronas que conectan muchos sitios entre sí", comenta Joaquín M. FÚSTER

         4º.- ¿Aumenta la inteligencia con la edad?
Si no hay lesiones cerebrales que lo impidan o enfermedades degenerativas u otras, la inteligencia puede desarrollarse usándola.

         5º.- ¿Hay fármacos u otras sustancias para mejorar la inteligencia?
Si fuera usted un mono o una mosca de la fruta, los científicos podrían hacer maravillas para aumentarles la memoria; y también si fuera un ratón como el ratón transgénico DOGGIE, a quien se le ha injertado el popularmente denominado gen de la inteligencia... pero no lo es.

         6º.- ¿Existen diversos tipos de inteligencia?
HOWARD GARDNER es el autor de la teoría de las inteligencias múltiples, en donde propone 8 tipos de inteligencias: la lingüística, la lógico-matemática, la musical, la espacial, la naturalista, la corporal  cinestésica, la interpersonal y la intrapersonal, estas dos últimas pueden considerarse la base conjunta de la inteligencia emocional, aunque ésta ultima se referiría más a aspectos cognoscitivos e intelectuales que a sentimentales, señala HOWARD GARDNER, quien actualmente está considerando la posibilidad de una novena inteligencia: la existencial, representativa de la inclinación humana a formularse preguntas fundamentales sobre la existencia, la vida, la muerte y la finitud, meditando sobre ella.

        7º.- ¿Somos más listos que nuestros abuelos?
JAMES R. FLINN, experto norteamericano en pruebas como el SAT (Scholastic Aptitude Test and Scholastic Assessment Test), que sirve para "medir" los resultados que puedan alcanzar un joven en sus estudios, y el CI (COEFICIENTE DE INTELIGENCIA), que se utiliza para medir la capacidad de aprender, ha descubierto que la puntuaciones del CI han ido aumentando en el mundo entero a razón de 3 puntos por decenio, equivale a una desviación estándar (15 puntos) en los últimos 50 años, sin embargo las investigaciones no indican la causa precisa de este aumento y FLINN asegura no estar convencido de la realidad de este aumento; otro investigador; ULRIC NIESSER, opina que este incremento quizá dependa de la creciente complejidad visual de la vida moderna, imágenes de televisión, carteles de anuncio y ordenadores que han enriquecido la experiencia visual y han hecho a la gente más capaz de vérselas ventajosamente con los aspectos espaciales de los TEST de CI.

Preguntas y Respuestas Sobre la Inteligencia (II)


    
8º.- ¿Qué significa ser listo? ¿En qué medida es calculable el grado de inteligencia?
El término definitorio de la inteligencia de los humanos parece ser y seguir siendo el número que expresa el CI, según el experto ROBERT J. STERNBERG, director de la "Enciclopedia de la Inteligencia Humana", las pruebas del CI no tienen en cuenta los factores necesarios para triunfar en la vida diaria, lo que más evalúan las pruebas tradicionales son las capacidades verbales y analíticas, sin que en ningún caso puedan medir la creatividad, ni los haberes prácticos esenciales para resolver los problemas cotidianos.

    9º.- No pasar una prueba psicotécnica, ¿significa que uno no es inteligente?
En la pruebas de cociente intelectual o CI, se proponen al sujeto diversas tareas, entre ellas la de contemplar una series de palabras o figuras geométricas, imaginarse la forma que tendrá una hoja de papel tras doblarla y partirla, así como continuar algunas secuencias numéricas, pero la inteligencia es algo más que lo puntuable con estas pruebas.

        10º.- ¿Cual es el valor predictivo de estas pruebas?
Es habitual que los test tengan una correlación con las calificaciones escolares entre un 0,4 y un 0,6 (en una escala del 0 al 1), sin embargo una prueba que predice el rendimiento con una correlación de 0,5 no explica más que alrededor del 25% de la variación de los rendimientos individuales y no explica el 75% restante.

El buen rendimiento escolar requiere mucho más que el CI, por otro lado la validez predictiva de las pruebas disminuye cuando se usan para pronosticar eventos futuros, como: el éxito profesional, los ingresos o la consecuencia del primer empleo, además se ha comprobado que el obtenido en condiciones relajadas predice positivamente los éxitos de liderazgo, pero si la tensión aumenta mucho, las pruebas dan resultados negativos.

         11º.- ¿Por qué gozan de tanta aceptación las pruebas para medir la inteligencia en nuestra sociedad?
Varios son los factores que han contribuido a su apariencia de exactitud, el factor de confianza y de semejanza, el prejuicio de confirmatorio y el factor publicación.

        El :  ha dado confianza a las instituciones y sus empleados

        El , se basa en el hecho de qué los individuos tienden a sentirse atraídos por quienes se les parecen, a menudo quienes ocupan puestos de responsabilidad buscan personas parecidas, dado que para llegar a su meta tuvieron que sacar altas puntuaciones en la pruebas.

        El 3er. factor se basa en la circunstancia de que quienes creen en la validez de estas pruebas tienden a elaborar situaciones que confirmen sus creencias.

        El es el de la publicación de cuadros clasificatorios que originan una intensa competencia entre colegios y universidades que desean situarse lo más alto de la lista.

Por último, las pruebas psicotécnicas miden un factor único de inteligencia relacionado con el éxito en la vida, lo que ha contribuido poderosamente a su gran aceptación.

         12º.- ¿Cual ha sido el papel fundamental de las pruebas psicotécnicas en la sociedad, y cuales son la pruebas más habituales?
Pese a sus defectos constituyen un patrón por el que se puede guiar los sistemas educativos para seleccionar a sus alumnos, hoy las pruebas mas habituales son: las del CI (coeficiente de inteligencia), la de la escala de inteligencia TERMAN BINET (4º edición), la escala de inteligencia de WECHSLER, el SAT, y los TEST que puntúan las capacidades verbales y matemáticas, además de numerosas pruebas que miden la aptitud escolar, la actitud académica, los rasgos afines, etc, etc, etc.

         13º.- ¿Han cambiado mucho las pruebas para medir la inteligencia con el paso del tiempo?
No, su contenido hoy no difiere mucho de las que se usaron a finales del siglo XIX y a comienzos XX, tampoco ha cambiado mucho la idea del éxito en la vida, sin embargo los expertos en este asunto continúan trabajando para mejorar las pruebas y medir la inteligencia, hay algunos factores que influirán en la mejora de estas pruebas, entre los que destacan el nuevo modelo de inteligencia que incorpora la afectividad, la inteligencia emocional, hasta hace poco la inteligencia se relacionaba sobre todo con el aspecto cognoscitivo del ser humano.

Otro factor será la inteligencia artificial a la que por otro lado, ya se le incorporan sentimientos y emociones, he ahí los primero gatos-robots-mascotas creados en Japón, estos gatos interaccionan afectivamente con sus dueños.

        14º.- ¿Ayudará la ciencia de la genética a mejorar la inteligencia?
Las medidas del factor general de la inteligencia o factor G, se derivan de correlaciones entre las competencias verbal y espacial, un gen que esté ligado a estos dos caracteres desempeñará alguna función en la capacidad intelectual general.

JOHN ROBERT PLOMIN, autor junto con otros investigadores del libro de "BEHAVIORAL GENETICS" (Genética del comportamiento), ha descubierto junto con sus colaboradores el primer gen asociado con la capacidad cognitiva general, esto promueve el avance sobre nuestro conocimiento sobre la naturaleza de la cognición.

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Dos hombres, ambos enfermos de gravedad, compartían el mismo cuarto semi-privado del hospital.

A uno de ellos se le permitía sentarse durante una hora en la tarde, para drenar el líquido de sus pulmones.  Su cama estaba al lado de la única ventana de la habitación. El otro tenía que permanecer acostado de espalda todo el tiempo.

Conversaban incesantemente todo el día y todos los días, hablaban de sus esposas y familias, sus hogares, empleos, experiencias durante sus servicios militares y sitios visitados durante sus vacaciones. Todas las tardes, cuando el compañero ubicado al lado de la ventana se sentaba, se pasaba el tiempo relatándole a su compañero de cuarto lo que veía por la ventana.

Con el tiempo, el compañero acostado de espalda, que no podía asomarse por la ventana, se desvivía por esos períodos de una hora, durante los cuales se deleitaba con los relatos de las actividades y colores del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un bello lago. Los patos y cisnes se deslizaban por el agua, mientras los niños jugaban con sus botecitos a la orilla del lago.   Los enamorados se paseaban de la mano entre las flores multicolores; en un paisaje con árboles majestuosos y, en la distancia, una bella vista de la ciudad. A medida que el señor cerca de la ventana describía todo esto con detalles exquisitos, su compañero cerraba los ojos e imaginaba un cuadro pintoresco.

Una tarde, le describió un desfile que pasaba por el hospital, y aunque no pudo escuchar la banda, lo pudo ver a través del ojo de la mente mientras su compañero se lo describía.

Pasaron los días y las semanas;  y una mañana, la enfermera, al entrar para el aseo matutino, se encontró con el cuerpo sin vida del señor cerca de la ventana, quien había expirado tranquilamente durante su sueño.

Con mucha tristeza avisó para que trasladaran el cuerpo. Al día siguiente, el otro señor pidió que lo trasladaran cerca de la ventana. A la enfermera le agradó hacer el cambio y luego de asegurarse de que estaba cómodo, lo dejó solo.

Con mucho esfuerzo y dolor, se apoyó en un codo para poder mirar el mundo exterior por primera vez. Finalmente, tendría la alegría de verlo por sí mismo. Se esforzó para asomarse por la ventana, y lo que vio fue la pared del edificio de al lado. Confundido y entristecido, le preguntó a la enfermera qué sería lo que animó a su difunto compañero a describir tantas cosas maravillosas fuera de la ventana...

La enfermera le respondió que el señor era ciego y no podía ni ver la pared de enfrente. Ella le dijo: "Quizás solamente deseaba animarlo a usted".

Reflexión...

Existe una inmensa alegría en poder alegrar a otros, a pesar de  nuestra propia situación.

La aflicción compartida disminuye la tristeza, pero cuando la alegría es compartida, se duplica.

Si deseas sentirte próspero, basta con contar aquello que poseas y que no se puede comprar con el dinero.

Experanza y Éxito



La esperanza es la materia prima con la que se construye el éxito.
Se materializa en la fe, la fe en determinación y la determinación en acción. Surge principalmente de su imaginación, de sus sueños con un mundo mejor, una vida mejor, un futuro mejor.

Si hay esperanza, podrá elegir una meta definida en la vida y hacerla realidad. Hace años, por ejemplo, James Hill, personaje importante de los ferrocarriles, era un simple empleado en una oficina de telégrafos que transmitía un mensaje de una mujer a una amiga que había perdido a su esposo. Se inspiro en lo que había leído en el mensaje: "Que la esperanza de reunirte con tu esposo en un mundo mejor mitigue tu dolor."

La palabra esperanza se le quedó grabada. Empezó a pensar en los poderes y las posibilidades de la esperanza. Eso lo llevo a soñar con construir un algún día una nueva red ferroviaria hacia el oeste. El sueño se convirtió en un firme propósito, que llevó a cabo. El sueño del empleado de telégrafos, inspirado en una simple palabra, se convirtió en la Great Northern Railway.

Hill hizo posible que mucha otra gente se convirtiera en multimillonaria porque sabia que el éxito de su red dependía de las fortunas de sus clientes. Persuadió a granjeros, mineros y madereros para que se trasladaran al oeste y transportaran sus mercancías en su  Great Northern Railway. Construyo un imperio que abarcaba desde Canadá hasta Missouri y desde los Great Lakes hasta Purget Sound. Nunca extendió su red de ferrocarriles al este.

Por su parte, Manuel Quezón se atrevió a soñar y desear un gobierno independiente para sus queridas islas Filipinas. Incluso llegó a tener la esperanza de que algún día llegaría a ser presidente de una república libre. Su esperanza se convirtió en una fe ciega que se materializó cuando hacía campaña para ser nombrado comisario residente en las islas.

Durante veinticuatro años dedicó todos sus esfuerzos a conseguir que un día su país se convirtiera en territorio independiente. Lo sé porque era amigo mío y me pedía que lo aconseje sobre cómo alcanzar sus objetivos políticos. El día que fue elegido presidente de la nueva Republica Filipina, Quezón me envió este telegrama: "Permítame darle las gracias desde el fondo de mi alma por haberme inspirado a mantener la llama de la esperanza encendida en mi corazón hasta este glorioso día."

La lección que nos enseña la historia de Quezón es que tenemos que darle rienda suelta a nuestra imaginación para que genere esperanza. Atrevernos a albergar grandes sueños. Convencernos a nosotros mismos de que nada es imposible. Como dijo Henry David Thoreau: "Si has construido castillos en el aire no has trabajado en vano, es solo el comienzo. Ahora pon los cimientos que lo sostendrán."

Defina su meta con la ayuda de la esperanza y la fe.

Escríbala.

Memorícela.

Conviértala en la estrella que guiara sus pasos hacia el éxito.

Luego actúe para que se haga realidad.


Si no pierde de vista su estrella, le será mucho más fácil perseguir su meta. Podrá darse cuenta de que acciones le conducirán a ella sin demora y cual harán su camino mas largo. Si no tiene la mirada puesta en su estrella, tomara muchas sendas equivocadas antes de llegar a su destino final.

Nunca olvide que todos los sueños nacen de la esperanza.

Todas las historias de éxito con un final feliz empiezan así:

"Érase una vez un hombre o una mujer que soñaba con..."


La suya también debe empezar así.


John C. Maxwell

1/12/09

Bloqueos emocionales a la creatividad



Los bloqueos emocionales a la creatividad están dentro de nosotros mismos, determinados en parte por las tensiones de la vida cotidiana.

Para ayudarnos a comprender su efecto sobre nuestros procesos creativos, imaginemos una balanza con las emociones en un platillo y el pensamiento puro o intelecto en el otro. Veremos que cuando uno de los dos extremos sube, el otro baja.

En otras palabras, cuando la emoción está en su punto máximo, el intelecto estará probablemente en el mínimo. Las emociones muy intensas —tales como temor, amor, odio e ira— pueden cegarnos, hacernos “congelar”; pueden ser, y generalmente lo son, totalmente debilitadoras.

En la raíz de la mayoría de los bloqueos emocionales posiblemente esté la inseguridad, ya sea en el trabajo, ya en otros aspectos. De todas maneras y cualquiera que sea la causa, los efectos pueden ser tan dañinos como los ocasionados por los bloqueos perceptuales y culturales.

Todas las personas, hasta cierto punto, nos sentimos inseguros. Lo importante es tener en cuenta que una gran parte de la inseguridad es injustificada. La mayoría de la gente siente por lo menos un poco de aprensión al tener que enfrentar una nueva obligación o al tratar de adaptarse a una situación nueva. Pero ocurre que al final, la mayoría de nosotros afrontamos el desafío con resultados bastan te buenos. Sin embargo, los temores y ansiedades que acompañan a las nuevas situaciones son a veces suficientes para bloquear la creatividad.

Examinemos dos de estos bloqueos emocionales (los más importantes) para ver de qué manera afectan nuestra conducta creativa.

1. Temor a equivocarse o a hacer el ridículo
Probablemente ésta sea la razón por la que se han perdido más ideas buenas. En toda persona, especialmente si es nueva en la organización, parece haber una resistencia natural a decir cualquier cosa que pueda ser considerada “tonta” por sus compañeros o especialmente por sus supervisores. Lo triste de esto es que, en muchos casos, la idea no les hubiera parecido tonta en absoluto a los otros; es únicamente el individuo quien piensa que así podría ser.

El hecho de que éste sea aparentemente un bloqueo bastante universal ha llevado a incluirlo entre las reglas de la movilización mental. Esta regla indica que hay “piedra libre” para las ideas; cuanto más locas mejor; es más fácil reducir una idea a la práctica que inventarla.

Alex Osborn, inventor de la palabra y del proceso llamado movilización mental, en un libro titulado aplicada discute la importancia de este bloqueo. Asegura que la autoestimulación es tan necesaria como la estimulación mutua. Un complejo de perfeccionismo puede ahogar el esfuerzo y hacer abortar las ideas. Relata el siguiente episodio.

Uno de los miembros más capaces se mantuvo mudo durante una de nuestras sesiones de movilización mental. A su término lo encaré y le pedí que largara cualquier idea que le pasara por la cabeza durante la próxima sesión. Dijo que iba a tratar, pero que después de la sesión anterior había anotado cerca de quince ideas con la intención de presentarlas en la próxima oportunidad. Cuando las revisó decidió que no tenían ningún valor y rompió la lista.

Nos llevó bastante tiempo hacerle comprender que una de sus ideas “de ningún valor” podría ser mejor que la mayoría de las nuestras, o que podía ser mejorada o combinada con otras y llegar a ser la mejor de todas nuestras ideas.

2. Aferrarse a la primera idea que se nos ocurre
Si sufre algún tipo de presión, el individuo que haya estado trabajando sobre un problema durante algún tiempo probablemente adopte la idea que se le ocurra primero. A partir de allí dejará, por lo común, de buscar nuevas ideas. Esto puede tener repercusiones serias.

En primer lugar, las “ideas realmente buenas” llegan sólo una vez que uno se ha familiarizado con el trabajo. Es muy valioso adquirir la noción de que siempre debemos tratar de producir una gran cantidad de ideas. Esto es útil en dos aspectos. Nos da una serie de alternativas para la solución del problema. Sin embargo, no debe pasarse por alto el segundo factor de importancia.

Si recurrimos a nuestro supervisor con sólo una posibilidad de solución de un problema, él tendrá sólo una opción: sí o no. Si, en cambio, le presentamos varías soluciones (recomendamos por lo menos tres), no tendrá que decir “sí” o “no”. Podrá, en su lugar, tener la oportunidad de considerar lo que se le ha llevado y decir luego que prefiere una sobre todas las otras, o que una de ellas es la mejor pero que se necesita trabajarla más. En cualquier caso, al no obligar al supervisor a tener que decir “sí” o “no”, se puede ayudar a mejorar su relación con el empleado.

Una posibilidad es que los otros puedan no tener confianza en la solución por razones técnicas o personales. Una segunda posibilidad, y generalmente la verdadera razón, es que ellos no tuvieron nada que ver con la idea; por lo tanto, ¿por qué habrían de intentar aplicarla?

Aquí también, como en los bloqueos anteriores, vemos el valor de la participación personal de la gente que usted quisiera que utilizará las ideas. Esto no quiere decir que tengamos que invitar a todo el mundo a todas las reuniones o pedir las ideas de cada uno acerca de cada uno de los temas.

Una manera de. mantener a la gente relacionada es simplemente teniéndola informada sobre lo que está pasando. Dejémosle conocer el estado actual, cuáles son los planes futuros, qué cosas se van a experimentar, si a usted le parece que va a salir. La gente se sentirá naturalmente más orgullosa de algo en lo que haya tomado parte, aunque en realidad sólo fuera una parte mínima.

Simón Majaro

30/11/09

Cinco pasos para hacer realidad los propósitos



El primer paso es formarse una clara imagen mental del resultado.


Por ejemplo, si se tratara de perder peso, deberías visualizarte cada mañana, recién levantado, como una persona delgada, en forma, llena de vitalidad y energía. Cuanto más clara fuese la imagen mental, más efectivo sería el proceso. La mente es una verdadera mina de poder y que este simple imaginar tu objetivo abrirá las puertas para la consecución de tu deseo.


El segundo paso consiste en someterse a sí mismo a presiones positivas.


La razón principal de que la gente no persevere en las cosas que se propone es que es muy fácil caer en los viejos hábitos. La presión no es siempre algo malo. Puede inspirarte para alcanzar grandes cosas. La gente suele conseguir cosas importantes cuando está entre la espada y la pared y se la obliga a echar mano del potencial que lleva en su interior.

¿Cómo puedo yo crear esa presión positiva?, Hay muchas maneras. Una de las mejores es el compromiso público. Di a todo el mundo que sabes que vas a perder esos kilos de más o escribir esa novela o cualquier otro objetivo que te hayas marcado. Una vez hagas pública tu meta, verás que la presión te estimula a trabajar en la dirección fijada, pues a nadie le gusta parecer un fracasado.

El tercer paso es muy simple: nunca te marques una meta sin fijar un plazo. 


Las metas pueden ser a corto, mediano o largo plazo, las fechas pueden ser flexibles (tener un rango) pero sin establecer fechas la mente no alcanzará nunca el máximo potencial para lograr los propósitos.

El cuarto paso es anotar los objetivos.

Comprate un diario o un cuaderno, te bastará con una libreta de espiral. Bautízalo “cuaderno de sueños” y anota en él todos tus deseos, objetivos y sueños. Es una forma de conocerte a ti mismo.

La mayoría de la gente no se conoce. No se han tomado el tiempo de analizar sus flaquezas y sus puntos fuertes, sus esperanzas y sus sueños. Según los chinos, tres son los espejos que forman la imagen de una persona: el primero es como se ve uno mismo, el segundo como te ven los otros, y el tercero refleja la verdad. Conócete a ti mismo.

Divide el cuaderno en secciones independientes según las distintas áreas de tu vida. Por ejemplo, podrías tener secciones para anotar objetivos en materia de puesta a punto, objetivos financieros, objetivos sociales y de relación y, tal vez lo más importante, objetivos espirituales.

Otra técnica muy efectiva es incluir en el cuaderno imágenes de las cosas que deseas e imágenes de personas que hayan cultivado los talentos y habilidades que tú esperas emular.

La mayoría de la gente hace lo mismo cuando se despierta, sin pensarlo: abrir los ojos, bajar de la cama, ir al baño y cepillarse los dientes. Por lo tanto, dedicarte durante veintiún días al mismo objetivo y realizar esa misma actividad a la misma hora hará que se convierta en un hábito.

El quinto paso, es disfrutar del proceso

El último paso es aplicable en la medida en que avanzas por el sendero de tu vida. Debes disfrutar del proceso. Debes asegurarte de pasarlo bien mientras avanzas por el camino de tus objetivos. Nunca olvides la importancia de vivir con júbilo desbordante. Nunca descuides la exquisita belleza que hay en todas las cosas vivas.

26/11/09

Soportar el rechazo como camino al éxito



Todos los que han llegado a la cima han tenido que soportar rechazos. Sólo tiene que aceptar que no son nada personal. Considere lo siguiente:

• Cuando Alexander Graham Bell ofreció los derechos del teléfono por $100,000 a Carl Orton, presidente de Western Union, Orton le contestó: “¿Qué podría hacer esta compañía con un juguete eléctrico?”

• A Angie Everhart, quien comenzó a modelar a los dieciséis años, la dueña de una agencia de modelaje, Eileen Ford, le dijo en una oportunidad, que nunca podría tener éxito como modelo. ¿Por qué no? “Las modelos pelirrojas no tienen demanda.” Poco después, Everhart se convirtió en la primera pelirroja en la historia en aparecer en la cubierta de la revista G1amour tuvo una excelente carrera como modelo y después actuó en veintisiete películas y numerosos programas de televisión.

• El novelista Stephen King casi comete un error multimillonario al tirar a la basura su manuscrito de Carne, porque estaba cansado de que se lo rechazaran. “No nos interesa la ciencia ficción si se ocupa de utopías negativas,” le dijeron. “Esos libros no se venden.” Por suerte, su esposa sacó el manuscrito de la basura. Con el tiempo, Carne fue publicada por otro editor, vendió más de cuatro millones de copias y fue llevada al cine para convertirse en un éxito.

• En 1998, los cofundadores de Google, Sergey Brin y Larry Page, contactaron a Yahoo y sugirieron una fusión. Yahoo hubiera podido obtenerla compañía por unas cuantas acciones, en cambio, sugirieron que los jóvenes fundadores de Google siguieran trabajando en su pequeño proyecto escolar y volvieran cuando hubieran madurado. En el término de cinco años, Google tenía una capitalización de mercado calculada en $20,000 millones. En el otoño de 2004, los empresarios de Google hicieron una subasta pública que llegó a generar $1,670 millones.

El récord del mayor y más sorprendente número de rechazos sería probablemente el de John Creasey. Este popular autor de novelas de misterio británico acumuló ¡743 notas de rechazo antes de vender su primer libro! Sin dejar que eso lo inmutara, durante los siguientes cuarenta años publicó ¡562 libros largos bajo veintiocho pseudónimos distintos! Si John Creasey puede manejar 743 rechazos, también usted podrá.

Abel Cortese

19/11/09

Ganar y perder




Hay quien dirá: “El dolor que nos produce el perder es mayor que la dicha que nos procura el ganar”, y la investigación psicológica corrobora esta observación.

Nos adaptamos más rápidamente al ganar que al perder. Cuando ganamos, elevamos nuestra mira y avanzamos; en cambio, cuando perdemos, nuestra recuperación es más lenta. Experimentos realizados en laboratorios de psicología demuestran que la pena del perder es más intensa que el placer del ganar. Cuando sentimos que deberíamos haber ganado, la pérdida duele más que cuando hicimos todo lo posible y fuimos derrotados por circunstancias imprevistas.

Sin embargo, el tiempo mitiga el dolor de la pérdida. En el mostrador de un taller de reparación de automóviles hay un cartel que dice: “El recuerdo de la mala calidad dura más que la dulzura del precio bajo”. Ingenioso, pero falso.

Los sucesos desagradables tienden a desaparecer de la memoria; son suprimidos o reprimidos.

Esta conclusión es el resultado de cincuenta años de experimentos sobre el tema de la memoria, tales como el siguiente: se solicitó a estudiantes universitarios que hicieran una lista de las cosas buenas y malas que les habían sucedido el verano anterior; seis meses más tarde habían olvidado más cosas malas que buenas.

Abel Cortese

Éxito, fracaso y propósito



‘El hecho es que allí donde miles han triunfado, millones han fracasado’
.

¿Constituye esta afirmación un hecho real?

En verdad que no.

Podemos decir que, literalmente, millones de personas logran lo que se proponen en casi el ciento por ciento de los casos.

¿Y qué se proponen?

Se proponen evitar todo esfuerzo.

Se proponen eludir toda responsabilidad.

Se proponen simplemente vegetar.

Se proponen evitar los esfuerzos concertados con sus compañeros de labor.

Se proponen liberarse de trabajar con ahínco fuera del horario normal; lo cual, sin embargo, es de manifiesta utilidad para el éxito futuro.

Se proponen simplemente un mediocre bienestar.

Se proponen cesar de luchar y lo hacen. Se rinden.

Y todo lo que se proponen de este modo, lo consiguen.


Luis Alberto Machado

Entusiasmo más acción, igual a éxito


Piense en un automóvil último modelo, estupendo. Es muy caro, 100.000 de dólares. De diseño clásico. De primera categoría. Una obra de ingeniería de categoría mundial. Dotado de una preciosa tapi­cería hecha a mano, así como de un motor también fabricado a mano.

Pero se presenta un problema. El coche no arranca. ¿Por qué? Por­que no se ha instalado en él el sistema de encendido. Para un caso de emergencia, como tener que llevar a alguien al hospital, a toda veloci­dad, ese coche de 100.000 de dólares no es más que un montón de chatarra.

Ahora piense en alguien a quien conozca que ha tenido todas las facilidades en la vida. Cuando llega a la edad adulta, esa persona ha resultado «cara». Se han gastado miles y miles de dólares en alimentarle, vestirle, educarle y disponer de todo lo necesario para que se prepare para una carrera. El «diseño» de esa persona es estupendo, tiene una procedencia genética excelente, un aspecto ma­jestuoso y buena salud. La «ingeniería» ha sido de primera categoría; ha ido a los mejores colegios y universidades y está ataviada con la mejor ropa.

Pero, como en el caso del coche, hay un problema, Johnny, senci­llamente, no funciona. Su sistema de encendido psicológico falla, y no puede ponerse en marcha. En el mundo real, lleno de competitividad, los 25 millones de pesetas empleados en prepararle para el éxito se pierden irremisiblemente.

Las máquinas y los seres humanos tienen algo en común: hay que «entenderlos» para que empiecen a funcionar.

Recuerde:

 Los seres humanos nacen con un sistema de encendido psicológico. Este sentido tiene un nombre: entusiasmo.

El entusiasmo es algo completamente invisible e intangible. Y, sin embargo, sus resultados pueden verse a diario. Cuando usted ve a un atleta batir un «récord», está viendo entusiasmo puesto en acción. Una familia con poco dinero, que hace un esfuerzo para que sus hijos obtengan una buena formación, un vendedor que obtiene los máximos resultados, una persona que pide un trabajo y lo consigue, una perso­na «normal» que llega a millonario, un individuo con la habilidad de hacer cambiar la opinión de la gente, una pareja que consigue que su matrimonio funcione de maravilla; todas estas personas tienen un gran entusiasmo.

Como ve, el entusiasmo es la adrenalina psicológica que hace que su mente, cuerpo y voluntad trabajen para asegurarle la victoria, a pe­sar de lo duro que ésta resulte, dadas la competencia, las limitaciones económicas y otros muchos inconvenientes.

Todo el mundo nace con entusiasmo. Lo primero que hace un re­cién nacido es gritar con enorme entusiasmo. Si una persona adulta diera un grito de intensidad tantas veces mayor, cuanto mayor es su peso, el sonido se oiría a una milla de distancia.

Pero pronto ese espíritu lleno de corazón y honestidad se va desin­flando. La gente empieza a manipular el sistema de encendido psicoló­gico del jovencito. Y el niño empieza a oír frases como «no lo hagas», «deja de hacer eso», «no deberías», «ya deberías saber», «eres tonto», «¿es que no puedes hacer nada bien?» y otro tipo de indicaciones que solamente le hacen perder su entusiasmo.

Las palabras de encomio, ánimo o alabanza son infrecuentes. Con el paso del tiempo, el chico o la chica encuentran su seguridad a base de no proyectar hacia el exterior su verdadera personalidad. El entu­siasmo con el que nacieron es reemplazado por el conformismo. Y dado que el conformismo es simplemente anodino, falto de entusias­mo y vulgar, la mayor parte de la gente, cuando llega a la edad adulta, ha perdido sus ansias de llevar una vida interesante, positiva y llena de alegría. Se han hecho intentos de explicar el fenómeno de la geniali­dad: ¿por qué hay personas que triunfan de forma anormal en la cien­cia, en los negocios, las artes o la tecnología?

Una teoría, que durante muchos años tuvo gran aceptación popu­lar, proponía la idea de que los individuos que se salen de lo común están dotados de cerebros de mayor tamaño que la gente normal. Pero algunos experimentos en los que se pensó, de hecho, el cerebro de va­rias personas prominentes, demostraron que no había diferencias con respecto al peso medio de las personas más comunes.

A menudo se ha considerado que una mejor educación podría ex­plicar la diferencia. Sin embargo, ni Einsten, que revolucionó la for­ma de pensar en la física, ni Von Braun, que fue el pionero en la explo­ración espacial, obtuvieron título de doctor. Muchos de nuestros más grandes artistas, de nuestros mejores ejecutivos de negocios, empresa­rios, granjeros y filósofos, tienen una educación formal limitada. De hecho existe un verdadero problema en la cuestión de la educación formal. La gente se queda muy tranquila pensando que, por el mero hecho de que les den un titulo, que no es más que un pedazo de papel, tienen el éxito asegurado.

Un científico, ganador reciente del premio Nobel de Química, dijo:

«Estoy totalmente obsesionado con la química. Es mi vida. Vivo para lograr explicar la naturaleza de la materia.» Esta obsesión o entusias­mo es lo que explica su éxito.

La cantidad de entusiasmo que tenemos, en potencia, todos nosotros, es ilimitada. Todos tenemos la posibilidad de hacer uso de la cantidad de entusiasmo que queramos. Si nos entregamos con poca fuerza, el resultado que obtendremos será pequeño. Pero si ponemos mucha energía en lo que hagamos, lograremos grandes éxitos. Uno consigue lo que quiere en proporción directa al entusiasmo que se pone en lo que se hace. Un gran éxito siempre está acompañado por un gran en­tusiasmo. Por el contrario, los fracasos siempre suelen estar unidos a la falta de entusiasmo.

Kenneth Blanchard

Sobre la Esperanza



La esperanza es la fortaleza para perseverar.
                                                June Dutton

John Dutton escribió: “La esperanza es una manotada de sueños. La esperanza es un corazón paciente. La esperanza es la cura de la tristeza... el reparador de corazones partidos... La esperanza es la fortaleza para perseverar”. Me gustaría agregar que la esperanza está representada en Dennis Walters.

Dennis era uno de los jugadores de golf más promisorios de los EE.UU., hasta que un absurdo accidente en un carrito de golf le produjo la parálisis de ambas piernas.

Pero Dennis no se contentó con simplemente jugar al golf; su meta era convertirse en profesor de golf.  No cabe duda de que esa es toda una meta para una persona que tiene paralizada toda una parte de su cuerpo. Dennis aprendió a pegarle a la pelota desde un asiento. Diseñó un asiento giratorio para su carro de golf y aprendió a bajarse de éste con muletas para hacer el puff con una sola mano.

Hoy en día, Dennis hace 18 hoyos en unos 70 golpes y hace unos drives de hasta 230 metros, desde un asiento. Dennis no es solamente profesor de golf en la Florida, sino también uno de los únicos 4 hombres en los EE.UU. que puede ganarse la vida haciendo exhibiciones de golf.

Dennis Walters es un hombre de esperanza. ¡Lo que él ha logrado nos da a todos esperanza!


Zig Ziglar

18/11/09

Decálogo del Optimista



1 - Los optimistas se aman,

procuran un alto nivel de autoestima,

se valoran y aprovechan lo mejor posible

sus talentos personales innatos.



2 - Los optimistas aceptan a los demás como son,

y no malgastan energías queriendo cambiarlos,

sólo influyen en ellos con paciencia y tolerancia.



3 - Los optimistas son espirituales,

cultivan una excelente relación con Dios

y tienen en su fe una viva fuente

de luz y de esperanza.



4 - Los optimistas disfrutan del "aquí" y el "ahora",

no viajan al pasado con el sentimiento de culpa

ni el rencor, ni al futuro con angustia.

Disfrutan con buen humor y con amor.



5 - Los optimistas ven oportunidades

en las dificultades,

cuenta con la lección que nos ofrecen los errores

y tienen habilidad para aprender de los fracasos.



6 - Los optimistas son entusiastas,

dan la vida por sus sueños

y están convencidos de que la confianza

y el compromiso personal obran milagros.



7 - Los optimistas son íntegros

y de principios sólidos,

por eso disfrutan de paz interior

y la irradian y comparten,

aún en medio de problemas y crisis.



8 - Los optimistas no se desgastan

en la crítica destructiva

y ven la envidia como un veneno.

No son espectadores de las crisis

sino protagonistas del cambio.



9 - Los optimistas cuidan sus relaciones

interpersonales con esmero,

saben trabajar en equipo

y son animosos sembradores de fe,

esperanza y alegrías.



10 - Los optimistas también tienen épocas difíciles,

pero no se rinden ni se dejan aplastar por su peso,

ya que saben que aún la noche más oscura tiene

un claro amanecer y que por encima de las nubes

más densas sigue brillando el sol;

que todo túnel, por más largo y oscuro que sea

siempre tendrá otra salida

y que todo río siempre tiene dos orillas.

16/11/09

Es usted quien decide en qué creer



Stephen J. Cannell, perdió primero, cuarto y décimo en la escuela. No podía leer ni entender como lo hacían sus compañeros de clase. Estudiaba cinco horas con su madre para presentar un examen y lo reprobaba. Cuando preguntó a un amigo que obtuvo una ‘A' cuánto había estudiado para el examen, él le respondió: “No estudié”. Stephen llegó a la conclusión de que él no era inteligente.

“Pero decidí, como un acto de fuerza de voluntad, que no iba a pensar más en eso,” me contó. “Me negaba a pensarlo. En cambio, centré mis energías en lo que sabía hacer, y eso era jugar fútbol. Si no hubiera sido por el fútbol, en donde sobresalía, no sé qué hubiera sido de mí. Logré mi autoestima con la práctica de los deportes.”

Al dedicar todas sus energías al fútbol, ganó honores inter-escolares como “running back”. Con el fútbol aprendió que, si se lo proponía, podía alcanzar la excelencia.

Más tarde pudo transferir esa fe en sí mismo a su carrera, que, por extraño que parezca, fue la de escribir guiones para televisión. Con el tiempo, tuvo su propio estudio de producción, donde creó, produjo y escribió más de 350 guiones para treinta y ocho programas diferentes incluyendo The A-Team, The Ro Files, Baretta, 21 Jump Street, The Commish, Renegade, y Silk Stalkings. En la cima de su carrera, tenía más de 2000 personas en su nómina; y, por si so fuera poco, después de vender su estudio escribió once novelas que llegaron a la lista de best-sellers.

Stephen es el ejemplo por excelencia de que lo que importa no es lo que la vida nos da sino como respondemos a ella, mental y físicamente.


Jack Canfield

15/11/09

El milagro del árbol de bambú chino



Hace unos años, un maestro de la filosofía china escribió esto:

Me gustaría sugerir que, en todo lo que hagan, siempre tengan en cuenta el milagro del árbol de bambú chino.

Después de plantado, la semilla de este asombroso árbol de bambú, no deja ver nada, absolutamente nada, durante cuatro años, excepto un pequeño bulto saliendo de la tierra.

Durante esos cuatro años, todo el crecimiento se lleva a cabo bajo la tierra en una estructura masiva y fibrosa de raíces que se expande hacia abajo y a lo ancho debajo de la tierra. Pero entonces, en el quinto año, el árbol de bambú chino crece… ¡hasta 25 metros!

Abel Cortese

13/11/09

Aprender acerca de nuestras aptitudes


La experiencia contribuye a generar las diferencias sustanciales que existen en cuanto a la cantidad y la exactitud de las ideas que tenemos acerca de nuestras aptitudes. Algunos hemos pasado por la vida relativamente protegidos, sin enfrentar desafíos, de modo que las ideas que tenemos acerca de nuestras aptitudes no han sido puestas a prueba. Otros, en cambio, se han visto a menudo forzados a confrontar sus ideas con la realidad.

A veces aprendemos en forma directa por la confrontación con la naturaleza o con una tarea, generándose así un fugaz y brillante destello de autoconocimiento. Aunque el novelista John Barth afirme que “ver dentro de uno mismo implica siempre malas noticias”, considero que esto se aplica más a nuestros deseos que a nuestra real capacidad. El conocimiento de nuestras aptitudes implica casi siempre buenas noticias, ya que conduce a una acción racional.

Albert Einstein, por ejemplo, explicaba de este modo por qué había elegido la física y no la matemática como campo de estudio:

"Ello se debió, obviamente, al hecho de que en el terreno de la matemática mi intuición no era lo bastante fuerte como para diferenciar con claridad las cosas de importancia fundamental, lo realmente básico, de la erudición más o menos prescindible. En este campo (la física) pronto aprendí a distinguir aquello que podía conducir hacia lo funda mental, y a apartarme de todo lo demás, de la multitud de cosas que atiborran la mente y la distraen de lo esencial".

Algunas de las cosas que creemos acerca de nuestras aptitudes son equivocadas. Cometemos errores significativos incluso respecto de características como la inteligencia, aun cuando todo haría suponer que hemos tenido ocasión de ponerla a prueba muchas veces. Nos consideramos estúpidos, brillantes o término medio, según lo que nos dijeron nuestros padres y hermanos, según las notas que obtuvimos en la escuela, los tests de inteligencia, los éxitos en el trabajo y nuestras experiencias en la resolución de problemas. No obstante, la comparación entre las autoevaluaciones y los resultados de los tests de inteligencia revela gruesos errores de sobreestimación y subestimación.

Mihalhy Csikszentmihalyi

10/11/09

Dentro de ti está el secreto



Busca dentro de ti la solución de todos los problemas,

Hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales.

Dentro de ti está siempre el secreto;

Dentro de ti están todos los secretos.

Aun para abrirte camino en la selva virgen,

Aun para levantar un muro, aun para tender un puente,

Has de buscar antes, en ti, el  secreto.

Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes.

Están cortadas dentro de ti.

Pregunta al arquitecto escondido:

Él te dará sus fórmulas.

Antes de ir a buscar el hacha de más filo,

La piqueta más dura, la pala más resistente,

Entra en tu interior y pregunta...

Y sabrás lo esencial de todos los problemas

Y se te enseñará la mejor de todas las fórmulas

Y se te dará la más sólida de las herramientas.

Y acertarás constantemente,

Pues que dentro de ti llevas la luz misteriosa

De todos los secretos.


Amado Nervo

Alimente a otros: coma bien usted mismo



Un hombre fue llevado a recorrer tanto el Cielo como el Infierno. Su primer guía fue el diablo, así que lo invitó a iniciar su recorrido por el Infierno. La primera visión fue de sor presa debido a que todos los ocupantes estaban sentados ante una mesa de banquete con todos los platillos imaginables, incluyendo carnes de todos los confines del mundo, frutas y vegetales y todo platillo delicado conocido por el hombre. Con justificación el diablo señaló que nadie podía pedir más.

Sin embargo, cuando el paseante observó cuidadosamente a los comensales, no vio ni una sola sonrisa. No había música ni alegría que generalmente está asociada con tales festividades. Las personas sentadas a la mesa se veían aburridas y sin ánimo y literalmente eran solo pellejo y huesos. El visitante observó que cada persona tenía atados con correas un tenedor a la mano izquierda y un cuchillo a la mano derecha. Cada cubierto tenía una agarradera de metro y medio de largo que impedía completamente el comer. De esa manera, con toda clase de alimentos al alcance de sus dedos, estaban muriéndose de hambre.

La siguiente visita fue al Cielo, donde el hombre vio una escena idéntica en todo sentido —iguales comidas, iguales cu chillos y tenedores con las mismas agarraderas de metro y medio. Sin embargo, los habitantes del Cielo reían, cantaban y la pasaban de maravilla. Estaban bien alimentados y gozaban de excelente salud. El viajero se sintió sorprendido durante un momento y se preguntó cómo era posible que en condiciones tan semejantes se tuvieran resultados tan distintos.

Las personas del Infierno estaban muertas de hambre y eran miserables, en tanto que en el Cielo estaban bien alimentadas y felices. Entonces vio la respuesta. En el Infierno, cada persona había estado tratando de alimentarse a sí misma, lo que es imposible con un tenedor y cuchillo con agarraderas de metro y medio. En el Cielo, cada persona alimentaba a la que estaba sen opuesta a sí misma, y la persona en frente le correspondía. Ayudándose mutuamente se habían ayudado a sí mismos.

El mensaje es claro, es sumamente importante la forma en que vea los casos y personas, debido a que USTED TRATA A LAS PERSONAS Y SITUACIONES EXACTAMENTE COMO LAS VE.

Ésta es una de las razones por las que sigo recordándole que puede obtener todo lo que quiera de la vida si ayuda a un número suficiente de otras personas a obtener lo que desean.


Zig Ziglar

9/11/09

Ciencia y pensamientos positivos




Grez Garamoni y Robert Schwarz, dos psicólogos de la Universidad de Pittsburg, decidieron contar el número de pensamientos positivos y negativos de distintas personas y observar la proporción de cada grupo.

Como investigadores exhaustivos se centraron en «pensamientos» de diferente índole: recuerdos, en— sueños, explicaciones, etcétera.

Basándose en 27 estudios llegaron a la conclusión de que las personas deprimidas presentaban en proporción idénticos pensamientos positivos y negativos. Las personas no deprimidas, en cambio, duplicaban los positivos.

Esta conclusión puede sonar un tanto simplista, pero es poderosa, y es respaldada también por los resultados de la terapia, ya que los pacientes deprimidos que mejoran pasan paulatinamente a tener el doble de pensamientos positivos. Los que no mejoran permanecen en la situación de igualdad entre positivos y negativos.

Abel Cortese

4/11/09

Conferir categoría



En 1917, Rusia despojó el rango a todos sus oficiales,. Los oficiales se encargaban de la limpieza de sus propios alojamientos, comían con la tropa y se ponían en fila junto a los ordenanzas. No recibían especiales privilegios, saludos o títulos. De la noche a la mañana, la organización se convirtió en el ejercito más desastroso que jamás haya conocido la historia.

Los oficiales estaban completamente desmoralizados. Carecían de valor como soldados y no digamos nada de la forma en que asumían sus responsabilidades de oficiales.

Tan pronto como se comprendió lo que estaba pasando, Rusia devolvió su categoría a los oficiales.

En su monstruoso error, Rusia había menospreciado un claro y apremiante impulso del comportamiento humano. ¡Rusia averiguó que, para conseguir que se hagan las cosas en una sociedad organizada, hay que otorgar prestigio a la gente!

La lección se aprendió muy bien. Hoy en día, en Rusia las medallas, los trofeos y lo títulos se utilizan profusamente para distinguir a todos los sectores de la sociedad.


M. R. Kopmeyer

2/11/09

Acerca de nuestra personalidad


Cada uno de nosotros posee una personalidad; buena, mala, neutra indiferente, o resultante de la combinación de las tres. Esa personalidad está constituida por los hábitos intelectuales y emocionales, modalidades, gustos, repugnancias, deseos y reacciones.

Podemos a veces lucir un buen número de hábitos y cualidades inmejorables, observando por desgracia que tales prendas no rinden los naturales frutos, debido a que quedan oscurecidas por el apego inveterado a un hábito o característica de la personalidad, de tipo negativo, que hemos adquirido en la infancia o en alguna época no feliz de nuestras vidas.

Somos juzgados diariamente de acuerdo a las cualidades que tenemos o que nos faltan, de acuerdo a las cosas menudas que hacemos, o de las pequeñas que omitimos hacer.

Resulta muy conveniente ahondar en las razones y causas que han hecho populares y triunfadores a muchos; para eso servirá la siguiente lista de rasgos o modalidades del carácter, algunos de los cuales parecerían ser demasiado sencillos. Quizá por su misma sencillez, mucha gente desprecia y no valoriza en su vital importancia.

VEINTICINCO CARACTERÍSTICAS DE LA BUENA PERSONALIDAD:
Según Orison S. Marden, el hombre o la mujer cuya vida está animada por una personalidad popular que le lleve generalmente al triunfo, suele ser en pensamiento y en actos:

1. Entusiasta.

2. Lleno de tacto.

3. Confiado en sí mismo.

4. De buena memoria.

5. Enérgico.

6. Exacto.

7. Solidario.

8. Leal.

9. Sincero.

10. Laborioso.

11. Original.

12. Simpático.

13. Amistoso.

14. Generoso.

15. Alegre.

16. Pulcro y limpio.

17. Decidido.

18. De buen hablar.

19. Integro.

20. Prevenido.

21. Optimista.

22. Tolerante.

23. Valiente.

24. Equilibrado.

25. No murmurador.

Abel Cortese

Las Universidades Argentinas fabrican empleados, no emprendedores



En la Argentina, las Universidades no te enseñan a ser emprendedor. Te preparan para salir a trabajar para una empresa. Para ser empleado.

Faltan Unviersidades como el Babson College o el IE Business School que tengan foco en el Entrepreneurship…

Hace un tiempo, en el diario La Nación, salió publicada una excelente entrevista a Santiago Iñiquez de Onzoño, Decano del IE Business School, que habla sobre el tema.

Un par de quotes de la entrevista titulada El empresariado es la única salida
“El empresariado no es el enemigo del pueblo, como se lo ha querido caricaturizar, sino es la única salida a la crisis”
“Las universidades son como torres de marfil y tienen que dejar de fabricar desocupados”
Si bien existen iniciativas de algunas Universidades con sus Centros y  Cátedras de Entrepreneurship y competencias de planes de negocios, creo que falta un largo camino por recorrer…

Yo además agregaría que, en general, a las Universidades de Negocios en nuestro país le falta calidad académica… O acaso van a seguir refritando eternamente La Matriz BCG , el Analisis FODA y la Matriz de Porter

(Fuente: http://damianvoltes.com/las-universidades-argentinas-fabrican-empleados-no-emprendedores)

Disfrute haciendo sacrificios: son inversiones de cara al éxito (I)




A. P. Gouthey escribió en una ocasión, «conseguir ganar algo sin arriesgar nada, lograr experiencia sin ningún peligro u obtener una compensación económica sin trabajar es tan difícil como vivir sin ha­ber nacido».
En esta frase tan clarividente está contenido uno de los elementos esenciales para vivir con éxito.
En pocas palabras, no puede haber éxito sin sacrificio.
Pero ¿es malo el sacrificio? Como ocurre con muchas otras expre­siones de nuestro lenguaje, la palabra «sacrificio» se malinterpreta. Para la mayoría de la gente el sacrificio consiste en privarse de tiempo libre o de dinero, en soportar situaciones duras o en hacer algo desa­gradable. Si bien es cierto que el sacrificio puede comportar esas cosas, la definición no es completa. La otra parte que la compone, la que casi siempre pasamos por alto es que el sacrificio supone obtener algo de mayor valor que lo que se sacrifica.
De forma que la definición completa es que el sacrificio consiste en prescindir de algo que tiene valor —sea dinero, tiempo o energía— para obtener algo de mayor valor —más cantidad de dinero, un nivel de vida superior, una educación de más calidad para los hijos o cual­quier otra cosa valiosa—.
O, dicho de forma muy sencilla, el sacrificio consiste en renunciar ahora a un poco para lograr más adelante mucho.
En este sentido, sacrificarse significa invertir. Renunciamos a algo hoy, de forma que tendremos más mañana.
Permítame que le ponga el ejemplo de cómo un ejecutivo a quien conozco, Jerome W., convirtió un sacrificio en un beneficio para su esposa, sus cuatro hijos y para él mismo.
Conozco a Jerome desde que empezó a trabajar en una compañía puntera de productos domésticos, en calidad de vendedor, hace 25 años. Su éxito en la compañía fue extraordinario. Un mes después, aproximadamente, de que lo nombraran director general comí con él. Pedí a Jerome que me dijera si los sacrificios que habían hecho él, su esposa y su familia, habían valido la pena, a la vista de su triunfo pro­fesional y sus elevadas ganancias.
Jerome pensó un rato y me dijo algo de gran profundidad: «Al principio de mi carrera en la compañía», comenzó Jerome, «me di cuenta de la gran verdad contenida en el dicho: es más agradable la caza que la obtención de la presa. Aplicado a mi caso, entendí que el camino hacia la cima debía ser, al menos, tan agradable como alcan­zar la cima.» «Hay que pensar», continuó Jerome, «que la vida es como un viaje y que, en definitiva, el destino de todos nosotros es mo­rir. Pero pienso que todo el mundo estará de acuerdo en que vivir una vida llena de aventuras es más divertido que morir después de 30 ó40 años de aburrimiento. De forma que mi esposa Mary y yo decidi­mos, desde el principio, que mi viaje hasta lo más alto de la compañía iba a ser una gran aventura, porque debo decir que nunca vacilé en mi decisión de recorrer todo el camino hasta el final.»
«¿Cuántas veces os trasladasteis de lugar en los últimos 25 años?», le pregunté.
«Siete veces», contestó Jerome. «Eso se tradujo en la venta de siete casas, la compra de otras siete, en tener que introducir a nuestros hijos en siete diferentes sistemas escolares y en tener que amoldarnos a las características de siete ambientes sociales diferentes.»
«La mayoría de la gente consideraría que eso representa un sacrifi­cio excesivo en la carrera profesional», observé.
«Lo que hicimos Mary y yo», me explicó Jerome, «fue convertir cada traslado en una aventura. Ayudamos a nuestros hijos a ver cada cambio de residencia como una oportunidad de hacer todavía más amigos, de conocer más lugares del país, de experimentar nuevas cos­tumbres, nuevos climas y diferentes formas de vida. Seguro que los chicos echaron de menos a sus amigos durante una temporada, pero los jóvenes se adaptan muy rápidamente.»
 «También hubo muchos inconvenientes que tuve que soportar. Tuve que amoldarme, en el tránsito, a distintos directores. Algunos eran grandes personas. Unos pocos no lo eran. En algunas ocasiones tuve bajo mi responsabilidad a personas que no me gustaban. Y, por dos veces, me encontré con compañeros de trabajo que intentaron en­torpecer el avance en mi carrera, poniéndome en mal lugar. Pero todas estas experiencias las di por buenas, me fortalecieron.»
Lo que Jerome me contó se puede resumir en esto: el sacrificio es, en gran medida, una actitud mental. La gran mayoría de la gente con­sidera que un traslado significa tener que hacer un sacrificio. En vez de verlo así, Jerome y Mary lo convirtieron en una aventura.

Disfrute haciendo sacrificios: son inversiones de cara al éxito (II)



Si sacrificarse merece la pena, ¿por qué la gente hace lo que sea para evitarlo?, ¿por qué la gente se resiste a hacer sacrificios?, ¿por qué no está dispuesta a renunciar al placer del momento, en aras de una mayor satisfacción futura? Quizá se trate de la antigua actitud popular de tiempos de guerra, en los cuales los soldados decían, «come, bebe y sé feliz ahora, ya que mañana puedes morir», o quizá se trata de esa tendencia a no avanzar, propia de una generación que lo basa todo en el «ahora» y que quiere que sus demandas sean satisfechas de forma inmediata, como ocurre con la recompensa instantánea que esperan los niños.

Aquél que quiera lograr el máximo éxito, tiene que estar dispuesto a sacrificarse o, lo que es lo mismo, a invertir ahora para obtener com­pensación más adelante.

Para comprobar la validez de lo anterior, consideremos esto:

La mayoría de la gente, al alcanzar la edad de 65 años, tiene pocos ahorros, inversiones u otros valores, y eso que han formado parte du­rante 45 años de vida adulta de la sociedad más rica que se ha conoci­do. Si estas personas que pueden considerarse pobres, o casi pobres, hubieran invertido, solamente un 10 % de lo que ganaron, en una cualquiera, de entre los cientos de posibilidades de inversión «segura», estarían en muy buena posición económica y el sistema de la Seguri­dad Social podría suprímirse por completo.

Muchos jóvenes creen que no deberían de trabajar más de 35 ó 40 horas a la semana. Si se les pidiera que trabajaran más horas lo consi­derarían un sacrificio tan grande, que muchos de ellos tratarían de conseguir otro trabajo.

Millones de personas que desempeñan tareas que están siendo rá­pidamente asumidas por robots y ordenadores piensan que es dema­siado sacrificado aprender esas nuevas técnicas de las cuales existe una demanda cada vez mayor.

En vez de invertir una parte de lo que ganan, millones y millones de personas ceden a la tentación y efectúan compras siguiendo un plan de los del tipo, «no deberá hacer usted ningún pago en los primeros 48 meses».

Millones de estudiantes, en lugar de sacrificarse y aprender de ver­dad las asignaturas, utilizan cualquier procedimiento imaginable para aprobar el curso, con excepción del consistente en estudiar y aprender.

Sin embargo, también hay que decir que hay personas, de todas las edades, que resultan dignas de admiración por su fuerza de volun­tad y por su buen sentido a la hora de aceptar sacrificios.

Los médicos son uno de los grupos profesionales más respetados en nuestra sociedad. ¿Por qué? Porque hay que realizar enormes sacrificios para obtener la calificación correspondiente. Para llegar a ser médico hay que obtener unas notas excelentes, antes, y, después, so­meterse a un programa verdaderamente duro en la escuela superior de medicina. A partir de entonces comienza el verdadero sacrificio: hay que trabajar como residente o interno en un hospital para adquirir ex­periencia práctica.

Un interno trabajo 100 ó más horas a la semana con un sueldo muy bajo, tiene jornadas de hasta 36 horas seguidas, sin descansar ni dormir, y solamente disfruta de un día libre al mes.
Las personas que preparan a los médicos dicen que este programa tan extraordinariamente duro de trabajo es esencial para enseñar a los nuevos a adquirir la disciplina y el sentido de la responsabilidad que debe tener un médico. El servicio de adiestramiento para la medicina es muy duro, pero los que pasan con éxito la situación de internado, se sienten muy orgullosos de ello.

John Y., un joven médico amigo mío, es un ejemplo de ello. Le conozco desde que comenzó su formación premédica hace 10 años. Hace poco, me dijo: «He trabajado de 12 a 16 horas al día los siete días de la semana desde que comencé en la escuela superior. No me importa haberme tenido que sacrificar. Recuerdo que tú definías el sa­crificio como una inversión. Pronto seré un médico en activo y obten­dré una renta muy elevada en relación a la de la mayoría de la gente. Y, entonces, todos mis amigos que han tenido durante años un hora­rio de 9 de la mañana a 5 de la tarde me verán con cierta envidia por­que viviré mejor que ellos.»

Las observaciones de John hicieron que me acordara de otros jóve­nes que conozco y que se están sacrificando en la actualidad para obte­ner en el futuro una compensación superior. Pete W. trabaja en un ser­vicio de ordenadores. Tiene la máquina a su lado durante 168 horas a la semana. Y hace las llamadas del servicio de buen grado, ya que, como el dice, «es mi trabajo, me gusta y la empresa cree que hay que tener contentos a los clientes».

También conozco a una mujer de 32 años de edad que trabaja a jornada completa de secretaria y a tiempo parcial de camarera para ayudar a mantener a una hermana menor que padece una enfermedad de riñón incurable, cuyo tratamiento resulta muy caro.

El sacrificio es una inversión que significa más que simplemente dinero. El sacrificio proporciona una satisfacción profunda cuando ayudamos a otros a encontrar alegría en este mundo.

¿Se acuerda de la afirmación de A.J. Gouthey que he mencionado anteriormente? «Conseguir ganar algo sin arriesgar nada, lograr expe­riencia sin ningún peligro u obtener una compensación económica sin trabajar es tan difícil como vivir sin haber nacido.»

Permítame que cuente una vez más una vieja historia. Un rey muy rico quería resumir los factores que se necesitan para llegar al éxito. A tal efecto, pidió a las personas más sabias de su reino que le revela­ran el secreto. «Os daré diez años para que encontréis la respuesta», les dijo. Pasados los diez años, los sabios volvieron al rey y pusieron sobre su mesa 24 libros.

«Esto parece demasiado complicado», dijo el rey. «Tomemos otros diez años para hallar la verdadera respuesta.»

Diez años más tarde, aquellos brillantes estudiosos, regresaron. En esta ocasión pusieron sobre la mesa del rey solamente un libro.

«Esto resulta todavía excesivamente complicado»
, les dijo el rey. «Os doy otros diez años más para que encontréis la fórmula del éxito.»

Pasaron diez años más y los sabios, cada vez más viejos y débiles, volvieron y situaron un trozo de papel sobre la mesa del rey. En el papel estaba escrito, «no hay atajo sin trabajo».

El rey quedó encantado. «Por fin», dijo, felicitando a los sabios, «habéis encontrado la fórmula del éxito. No hay atajo sin trabajo.»

Los amigos, la felicidad, los logros, el dinero, el ascenso, las recom­pensas, el amor y cualquier otra cosa que merezca la pena, se obtienen, solamente, por medio del sacrificio.

Disfrute sacrificándose. El sacrificio le conduce al éxito.


David Schwartz