25/10/09

155 rechazos no lo detuvieron


Cuando Rick Little, a los diecinueve años, quiso iniciar un programa en la secundaria para enseñar a los niños cómo manejar sus sentimientos, cómo manejar los conflictos, cómo tener una idea clara de sus metas y aprender destrezas de comunicación y valores que les ayudarían a llevar vidas más eficientes y plenas, escribió una propuesta y buscó respaldo en mas de 155 fundaciones. Durmió en el asiento de atrás de su automóvil y comió mantequilla de maní con galletas durante casi todo un año.


Pero nunca alcanzó su sueño. Eventualmente la Fundación Kellogg le dio $130,000 (lo que representa cerca de $1,000 por cada “no” que tuvo que soportar). Desde entonces, Ricky su equipo han recaudado más de $100 millones para poner en práctica el Programa Quest en más de 30,000 escuelas de todo el mundo. Cada año, tres millones de niños aprenden importantes destrezas para la vida porque un muchacho de diecinueve años rechazó el rechazo e insistió ha obtener un sí.


En 1989, Rick recibió una donación de $65,000,000, la segunda más grande que se haya otorgado en los Estados Unidos, para crear la International Youth Foundation (Fundación Internacional de la Juventud).

¿Qué hubiera pasado si Rick se hubiera dado por vencido después del centésimo rechazo y hubiera pensado: Bueno, creo que simplemente esto no estaba destinado a hacerse. Qué gran pérdida hubiera sido esa para el mundo y para la mayor razón de ser de Rick.

Abel Cortese


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