12/10/09

La Clave de la Creación de Ideas



El meollo de toda nueva idea está en renovar, mejorar, combinar o modificar las antiguas.


1. INTUICION INICIAL. Hay un problema por resolver o una actividad que desea comenzar: obtener un mejor empleo, convertir el material sobrante de su compañía en un subproducto lucrativo.


2. PREPARACIÓN. Acto seguido se investigarán todas las formas viables para desarrollar esta idea incipiente. Habrá de conseguirse cuanta información sea posible al respecto. Lea, tome notas, hable con otros, haga preguntas y recopile datos. Sea receptivo a sus propios sentidos. En cierta ocasión Pablo Picasso afirmnó: ‘El artista es un receptáculo de emociones producidas por cualquier cosa: el cielo, la Tierra, un pedazo de papel, una forma pasajera o una telaraña’. Esas ideas son un instrumento que lo impulsarán a imaginar más.


3. INCUBACIÓN. Ahora ceda el mando a su subconsciente. Dé un paseo, duerma una siesta, tome un baño, ocúpese de otro asunto o pasatiempo, y deje descansar el ‘objetivo’. Como señaló la autora Edna Ferber: ‘Una historia debe cocinarse lentamente en su propio jugo durante meses o años, antes de que esté lista para ser utilizada’.


4. INSPIRACIÓN. Esto es el punto culminante del proceso creativo. El discernimiento aparece y, en un instante, todo se ubica en su lugar. Charles Darwin había reunido reunido datos para su teoría de la evolución; más tarde, un día en que paseaba en su carruaje, todo quedó articulado. ‘Recuerdo’, escribió, ‘justo el sitio del camino donde, para mi regocijo, di con la clave del problema’. La inspiración es la fase más emocionante del proceso creativo.


5. VERIFICACIÓN: Aun así, con toda la maravillosa perceptibilidad que contiene, la inspiración puede ser terriblemente ilusoria. Por ello, después entrarán en juego el intelecto y el juicio, para confirmar o negar con lógica los trances y las corazonadas. Tome distancia y reflexione acerca de sus ideas lo más objetivamente que pueda. Pida la opinión de otros. Revise, perfeccione: a menudo, en el proceso, observará sus pensamientos bajo una nueva luz.


En resumen, el quid del ciclo creativo radica en asimilar sus cinco distintas fases. Primero, el deseo inicial de crear seguido de un largo período de investigación y acopio de datos. Luego, la incubación, donde rige el subconsciente.


Además de estímulo, se debe tener el sentido de la premura, porque en todos nosotros hay una tendencia natural a dejar que pase el tiempo. Ejerza la presión necesaria fijando cierta fecha límite razonable para dar con una nueva idea. Y cíñase a dicho plazo.


‘¿Por qué tiene esto que ser así?’ Esto rompe las presuposiciones inconscientes.


HAGA QUE EL TIEMPO TRABAJE PARA USTED. Con frecuencia la inspiración puede sorprenderlo a mitad de la noche; si está trabajando en un proyecto, escriba lo que impida su progreso, olvídelo, vaya a dormir y deje que el subconciente resuelva. Con frecuencia, despertará con nuevas ideas y soluciones. El insomnio también puede ser útil para la creación; en lugar de preocuparse porque no puede dormir, elija un área y desarrolle alguna idea que favorezca sus metas. ¿Quién sabe?, se le puede ocurrir algo provechoso; y razonar en ello, quizá lo ayude a dormir.


Recuerde, casi todas las innovaciones fructificaron porque una persona creyó con obstinación en ellas. Confíe usted en las propias.

Robert Sternberg

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