14/10/09

La mente de un niño


En su estudio de personas que dieron forma al siglo XX con su genio creativo, Howard Gardner descubrió que, aunque cada una de ellas había alcanzado los límites de su ámbito —“A los veinte años, Picasso podía pintar tan bien como cualquiera en el mundo a esa misma edad Einstein podía hacer física tan bien como cualquiera en el mundo”—, tenían en común algo que parece haber sido una frescura infantil en la manera de abordar su trabajo.

"Captaban algo de lo que era ser un niño, tanto en el sentido de ser el libro explorador de un ámbito, alguien con el mundo entero abierto ante sus ojos, como en el de sentirse intrigados ante el tipo de cosas que intrigan a los niños”, observó Gardner.

Einstein preguntó qué tal sería viajar en un rayo de luz. Muchos niños hacen ese tipo de pregunta, pero pocos adultos se atreven.

Picasso preguntó: '¿Qué podemos hacer si tomamos un objeto y lo fragmentamos en muchas partes diferentes?'.

Freud se hacía preguntas básicas sobre los sueños.

“Yo creo que toda persona, ya sea un gran creador o alguien que expresa su creatividad en lo cotidiano, la extrae no sólo de su conocimiento y destreza en su ámbito, sino de algo relacionado con la capacidad de ser como un niño: el tipo de problemas y preguntas que enfrentan los niños todo el tiempo pero de los cuales se nos enseña que debemos dejar atrás junto con las demás características de la niñez”, escribió Gardner.

La creatividad se arraiga primero en la infancia, de modo que es muy importante analizar las condiciones en que crece o se atrofia durante esa etapa.

Abel Cortese

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada