2/10/09

Clasificación de Objetivos

Inteligencia Organizacional: Liderazgo

CLASIFICACIÓN DE OBJETIVOS

OBJETIVO MAYOR
Un objetivo mayor es la aspiración general deseable a emprender. Esta se expresa de forma muy amplia aunque siempre específica, como ‘alcanzar una participación de mercado del 10% con tal o cual producto, o con una línea de productos’.

Es fácil caer en el esquema de que el objetivo máximo de una compañía es el desarrollo a través de la máxima rentabilidad, y ésta a través del objetivo del aumento en las ventas.

Pero la experiencia ha hecho que se llame, a esta filosofía, la ‘filosofía del cáncer’, el crecimiento por el crecimiento mismo, en un proceso ciego y mecánico. El término es curioso porque alude, por analogía, al comportamiento de la célula cancerosa, que se multiplica tan velozmente que termina exterminando el cuerpo en el que se desarrolló, y así ella muere con el cuerpo.

Esto indica que también hay que saber crecer. Cada empresa puede requerir un modelo distinto de crecimiento.

Es necesario buscar no sólo el crecimiento cuantitativo (volumen de ventas o porcentaje de utilidades) sino también el crecimiento cualitativo (mejora incesante del servicio al cliente, estrategias de innovación, visión de futuro, etc.).

En especial, el crecimiento cualitativo debe darse en la productividad estructural. La organización debe caminar constantemente hacia la estructura más eficiente y creativa posible.

Por otro lado, vale la pena resaltar que la investigación y la innovación ya no son términos y acciones monopolizados por las grandes empresas. Toda PyME, por alejada que esté de las nuevas tecnologías en su naturaleza u operatoria, debe investigar constantemente el mercado y tener una actitud innovadora. Como todos podemos constatar a diario, incluso el restaurante está obligado a la innovación creativa, sobre todo en el aspecto de los servicios.

OBJETIVOS SUBORDINADOS O INSTRUMENTALES
Un objetivo subordinado o instrumental es el que tiene que ver con los pasos organizativos, de personal y de comunicaciones, que deben mantenerse para sostener la posibilidad de alcanzar los objetivos mayores. Estos son un grupo de objetivos ‘sobreentendidos’ que, si se pasan por alto, ocasionan la falta de actividad. Por ejemplo: asegurar el abastecimiento de materias primas esenciales para un producto, un equipo adecuado para desarrollar el telemarketing con el cual se piensa alcanzar un objetivo mayor respecto a ventas, etc.

Un objetivo subordinado es una definición específica, mensurable, que sostiene los objetivos mayores aportando detalles operativos, traduciéndolos en logros de marketing. Los objetivos instrumentales deberán reflejar los propósitos de la meta por medio de resultados posibles de lograr. Al fijar los objetivos, habrá que determinar cómo se medirá el resultado y fijar varios hitos entre esos logros.

OBJETIVOS VITALES
Un objetivo vital es una tarea que debe hacerse (o mantenerse) para poder funcionar.
Esto requiere una inspección tanto del área en la que uno opera, como de los factores, el material o la organización con los que uno está trabajando.

Objetivos vitales pueden ser el contar con el adecuado mantenimiento de máquinas esenciales para la producción, o el funcionamiento perfecto de un sistema de comunicaciones, o, aunque suene extraño, la honestidad de determinadas personas que manejan valores claves para la empresa.

OBJETIVOS DE CORTO, MEDIANO Y LARGO PLAZO
Los objetivos también pueden ser de corto plazo, mediano o largo plazo. Los de corto plazo, obviamente, deben ser congruentes con los de largo plazo. Es decir, no deben obstaculizar o impedir estos últimos.

En términos de organizaciones, se estima hoy que un objetivo de corto plazo implica de 3 a 6 meses, un objetivo de mediano plazo de uno a dos años, y uno de largo plazo entre tres y cuatro años.

Una regla general para establecer el alcance de un objetivo puede ser ésta: vea hasta dónde puede ir (con la proyección de objetivos) y vaya hasta donde pueda ver (a través de la planificación).

LAS CUOTAS
El establecimiento de las cuotas, generalmente para un tiempo dado, son los objetivos de producción.

Ya que las estadísticas son lo que refleja más fácilmente la producción, una organización o actividad puede tener tanta atención en los objetivos de producción, que deje de establecer objetivos condicionales, operativos o primarios. Cuando esto sucede, la producción tiende a disminuir, por una falta de planificación establecida en otros tipos de objetivos, no menos vitales que la producción, por ejemplo: atención al cliente, estrategia de marketing, cambios en el mercado, etc.
CLASIFICACIÓN DE OBJETIVOS POR SU NATURALEZA
Los sistemas de objetivos, que implican esencialmente coordinación entre objetivos mayores, instrumentales, vitales y de corto o largo plazo, también se discriminan en subunidades funcionales, como los siguientes:

1) Objetivos operativos (estructura organizativa, nuevos productos, ventas, contactos).

2) Objetivos productivos (volumen de producción, volumen de ventas, volumen de rentabilidad).

3) Objetivos de Innovación e Investigación (departamento o grupo de personas dedicadas a la investigación de mercado, ‘tanques de pensamiento’, ‘círculos de calidad’, ‘club de ideas’, etc.).

4) Objetivos de Capital Humano (pertenencia, capacitación, integración, motivación, incentivos, clima creativo de trabajo).

Abel Cortese

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