27/8/09

El deseo y nuestras capacidades

'EL AZAR SUELE FAVORECER CASI SIEMPRE A LAS PERSONAS QUE DESEAN ALGO CON TODAS SUS FUERZAS’. Honorato de Balzac

Jean Baptiste Lacordaire, uno de los más grandes oradores franceses del siglo pasado, habló del deseo en estos términos:

‘"QUIERO" ES LA PALABRA MAS RARA DEL MUNDO, AUNQUE LA MAS USADA. EL QUE LLEGA A ENCONTRAR EL TERRIBLE SECRETO DEL QUERER, AUNQUE HOY SEA POBRE Y EL ÚLTIMO, PRONTO AVENTAJARA A LOS DEMÁS’.

Si el deseo racional, sensato, no estuviera ligado a nuestras capacidades, no sería de tanta importancia cultivarlo.

Pero son muchos los autores que destacaron el vínculo entre deseo y capacidad.

Prentice Mulford, por ejemplo, señaló:

‘Desear hacer una cosa es prueba de que se posee la capacidad para hacerla’.

Y nada menos que el célebre escritor alemán Wolfgang Goethe se expresó así:

"Nuestros deseos son presentimientos de las facultades que están dentro de nosotros, indicios de aquello que seremos capaces de realizar. Lo que podemos y lo que deseamos, se presenta ante nuestra imaginación como algo futuro y que está fuera de nosotros; anhelamos lo que ya poseemos en secreto. Una apasionada anticipación trastueca, así, lo materialmente posible en una realidad soñada".

Orison Swett Marden, por su parte, dejó escrito: "Nuestras facultades se vigorizarán en proporción a la intensidad de nuestros pensamientos y anhelos".


Abel Cortese

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