16/9/09

El termómetro y el termostato

Muchas personas semejan un termómetro. No cambian nada. No controlan nada. Estas personas, como un termómetro, son afectadas por lo que ocurre. Como un termómetro, lo que ocurre, dentro del alcance de su comprensión, se revela en sus rostros. Pero como un termómetro, estas personas no hacen nada respecto a lo que ocurre.

Otras personas son como un termostato.

Un termostato está constantemente alerta ante lo que ocurre y hace cuanto sea necesario para ajustar las condiciones según un plan predeterminado.

UN EJEMPLO DE INICIATIVA INDECLINABLE
Thomas Edison perdió en un incendio un laboratorio que valía millones de dólares, que, además, no tenía asegurado.

“¿Que hará usted en el mundo?”, le preguntaron.

“Comenzaremos a reconstruirlo mañana por la mañana”, respondió.

Como se ve, el gran inventor continuaba manteniendo una actitud agresiva en las condiciones más difíciles, estaba decidido a persistir en sus objetivos, a pesar del golpe. Y gracias a esta actitud de “buscador de metas”, tuvo la buena suerte de no sentirse nunca infeliz a causa de las pérdidas.

LA INICIATIVA TAMBIÉN ES SALUD
En un experimento con los residentes de un geriátrico, a quienes se les hizo responsable del cuidado de plantas para interior, tomando pequeñas decisiones respecto a su rutina cotidiana.

"Un año y medio después” - escribe la autora del experimento - “quienes cuidaban de sus plantas y tomaban decisiones no sólo se veían más alegres, activos y lúcidos que los integrantes de un grupo similar de la misma institución, a los que no se les habían dado esas responsabilidades y oportunidades de toma de decisión, sino que muchos más de ese grupo aún seguían vivos. En comparación con el otro grupo, hubo menos de la mitad de fallecimientos entre los residentes que cuidaban sus plantas y tomaban sus propias decisiones".

Abel Cortese

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