21/9/09

Estímulo, motivación, información e inspiración

Inteligencia Emocional: Gestión de las Emociones

‘El estimulante de toda actividad humana es el deseo de experimentar sensaciones placenteras y eludir las dolorosas’.
Max Nordau

Puede definirse al ESTÍMULO, un sinónimo de motivación, como el elemento que induce o mueve a la acción. Es un “impulso interior” o sentimiento que mueve a una persona a actuar.

La definición más simple del término motivar es dar causa o motivo para una cosa.

Una definición más específica dice que la motivación es “una predisposición general que dirige el comportamiento hacia la obtención de lo que se desea”.

La base de toda motivación, es, pues, el deseo.

Y la obtención del deseo es, para el grueso de los hombres, un sinónimo de felicidad.

El gran pensador Blas Pascal confirma y completa las palabras del epígrafe de este artículo:

“Todos los hombres buscan el ser felices, esto sin excepción, por difíciles que sean los medios que para ello empleen, todos tienden a este fin... La voluntad no da jamás el menor paso sino hacia este objetivo. Es el motivo de todas las acciones de todos los hombres, hasta de los que van a ahorcarse”.

Estar motivado es sacar lo que está adentro, dice el famoso autor Zig Ziglar, uno de los mejores motivadores del mundo.

Y da una fórmula magistral:

MOTIVACIÓN + INFORMACIÓN = INSPIRACIÓN

Hasta aquí, todo lo descrito puede ser llamado automotivación, para distinguirlo del hecho de motivar a otra persona.

Puesto en otros términos, existe una diferencia entre estar motivado y motivar.

MOTIVAR ES LOGRAR UN CAMBIO EN LA CONDUCTA DE OTRO, DIRIGIDO A UN FIN.

Respecto a cómo motivar a los demás, hay unanimidad sobre el tema, partiendo del célebre Dale Carnegie:

“Sólo hay un medio para conseguir que alguien haga algo. Y es el de hacer que el prójimo quiera hacer ese algo”.

Como la motivación siempre estriba en el dar y el recibir, un complemento exacto del principio anterior es éste:

“EN LA MEDIDA EN QUE DES A LOS DEMÁS LO QUE NECESITAN, ELLOS TE DARÁN A TI LO QUE NECESITAS”.

Por supuesto, es casi imposible concebir la capacidad de motivar a los demás sin la virtud de automotivación. Un especialista en el tema ve así una situación semejante:

“Si estoy aprendiendo a motivarme, en algún futuro me convertiré en un motivador de los demás, con éxito, y me sentiré feliz al hacerlo. Sin embargo, el motivador capaz de motivar a cualquiera menos a sí mismo puede ganar el mundo, pero jamás podrá disfrutarlo”.

LA MOTIVACIÓN POSITIVA
Aunque el lector ya debe haber captado el enfoque que le da esta obra al concepto de motivación, bien vale aclararlo : desarrollamos y enseñamos aquí principios de motivación positiva -los orientados hacia una meta libremente elegida-, y no los de la motivación negativa, es decir, los que surgen del miedo, la coerción, las presiones psicológicas o físicas, etc.

La segunda, además de que puede resultar perniciosa, jamás puede compararse a la primera. El temor puede producir cambios extraordinarios en períodos cortos, pero la aspiración perdura como fuente continua de aprendizaje y crecimiento.

Porque no hay nada más fuerte y poderoso, para el individuo, que sentir que tiene una misión por cumplir.

Abel Cortese

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