15/9/09

Tres métodos creativos (III)

Inteligencia Creativa: Técnicas para pensar lo Impensable

El ‘pensamiento lateral’ es un concepto establecido y popularizado por el célebre pensador inglés Edward de Bono.

Si bien de Bono exploró y sistematizó con enorme talento todos los aspectos del pensamiento lateral, el concepto básico no es nuevo.

Ya en 1901, Pierre Gourian hablaba del esfuerzo inicial que implica toda búsqueda creativa, señalando: "pero es muy raro dar con las ideas que precisamente buscábamos. Para encontrar ES NECESARIO PENSAR DE SOSLAYO".

El pensamiento lateral no sólo se ocupa de resolver problemas; tiene que ver con las nuevas formas de contemplar las cosas y con las nuevas ideas de todo tipo.

La importancia del pensamiento lateral se explica por el hecho de que la información con la que contamos está ORGANIZADA de un modo determinado. Y son estas pautas las que van a condicionar el tipo de información que va a ‘penetrar’ en la mente.

Por ejemplo: ¿Qué es lo que hace que percibamos ‘el champagne junto con la sidra’, y por qué no están tan relacionados dentro de nuestro ‘archivo de percepciones’ el champagne con el vino blanco, que son más parecidos entre sí?.

Lo que hace el pensamiento lateral es explorar un tema fuera de esta estructura condicionante, que lógicamente tiene su lugar imprescindible en nuestro funcionamiento mental, pero que no es la única herramienta posible para la resolución de problemas.

Las ventajas del pensamiento vertical son la razón y el factor de alta probabilidad, que son imprescindibles para utilizar al principio, pero pueden ser inhibidores de nuevas ideas o caminos alternativos aparentemente imposibles.

Los términos "lateral" y "vertical" surgieron al pensar gráficamente así:

No se puede cavar un hoyo EN OTRO LUGAR cavando más hondo en el mismo hoyo.

La lógica es el instrumento para cavar pozos cada vez más hondos (o eficaces, o mejores). El pensamiento trabaja paso a paso. Pero el hoyo puede no ser el mejor, o en algunos casos, ser directamente erróneo.

Es obvio que resulta más fácil seguir un hoyo ya comenzado que atacar de cero uno nuevo, ya que los esfuerzos invertidos se pierden.

El pensamiento vertical equivale a profundizar en el mismo pozo; el lateral, en probar en otro lugar.

Hay una línea de menor esfuerzo práctica en seguir haciendo lo que se hace que en parar y ver si se puede hacer otra cosa (empezando, encima, de cero). Y más duro aún es cuando no se ven, al principio, otras alternativas.

Pero muchas grandes ideas, descubrimientos o progresos científicos se produjeron justamente cuando sus mentores ignoraban los pozos que se estaban profundizando y cavaron en un lugar nuevo.

Tomar consciencia de que una idea dominante puede ser un obstáculo en lugar de algo útil, es el principio del pensamiento lateral.

"Los principios del pensamiento lateral pueden clasificarse en cuatro categorías muy generales y por cierto no excluyentes, que son las siguientes:

1)Reconocimiento de las ideas dominantes o polarizantes

2) Búsqueda de distintas formas de contemplar las cosas

3) Relajamiento del rígido control del pensamiento vertical

4) Uso del azar


El pensamiento vertical propende siempre a la clasificación, y así separa con la mayor precisión posible. Al pensamiento lateral le interesa más buscar las bases, muchas veces sutiles, que reúnen a las cosas.

Cuando el pensamiento vertical es incapaz de encontrar una solución, entonces se emplea el pensamiento lateral.

El pensamiento vertical transita por los caminos más probables, y el lateral es el de baja probabilidad: se fuerzan teóricamente las situaciones, se las pone cabeza abajo, etc.

El pensamiento lateral no implica el abandono de la lógica. La lógica debe utilizarse para procurar la solidez y la seguridad de una idea o solución una vez encontrada. Pero sirve tanto para una solución a la que se llegó con el pensamiento vertical como a la que se llegó con el pensamiento lateral.

El pensamiento lateral utiliza el caos, pero no a secas, sino el CAOS DIRIGIDO. La razón siempre está en acecho para elaborar, juzgar y seleccionar luego las nuevas ideas generadas. En el pensamiento vertical la lógica domina a la mente, mientras que, en el lateral, la lógica permanece al servicio de la mente.

Abel Cortese

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