18/9/09

La primera impresión

Inteligencia Cognitiva: Comunicación Oral y Escrita

La primera impresión suele ser crucial. De hecho, por efecto de un estudio sobre centenares de casos diferentes, se calcula que en los encuentros personales no se dispone de más de dos a cuatro minutos para ganar o perder un contacto.

La primera impresión es el ejercicio de observar los movimientos, las expresiones faciales, la apariencia general, escuchando las palabras y el tono de voz, y construyendo con todo esto una imagen o perfil específico.

Tras un estudio realizado con quinientos ejecutivos, se determinó que la habilidad comunicativa, como factor para el éxito en los negocios, ocupa el segundo lugar después del conocimiento específico del trabajo.

Está científicamente comprobado que cuando se conoce por primera vez a una persona, la forma en que se dice algo y el aspecto que uno tiene al decirlo, son mucho más importantes que las palabras que de hecho se pronuncian.

Después del aspecto, la gente atiende a lo que OYE.

Cuando usted habla, emite una voz con determinadas características, como la rapidez, la altura, el tono y la articulación, elementos todos que le dan a la otra persona más información sobre usted. Su voz -sin atender para nada a las palabras - puede transmitir hasta un treinta y ocho por ciento del significado en las conversaciones cara a cara.

El último lugar, sorprendentemente, lo ocupan las palabras por sí mismas, que llegan a transmitir un 7% del significado.

La voz puede revelar la personalidad general y ciertos estados, por ejemplo, el cansancio o la ansiedad excesiva.

Para comenzar una conversación necesitamos un punto de partida que nos ayude a ‘romper el hielo’; es aconsejable que sea algo positivo, ya que lo último que la gente quiere escuchar de un extraño, por ejemplo, es un comentario acerca de lo ruidosa que es la fiesta, lo poco sabrosa que es la comida o lo mal vestidos que están los invitados.

Lo primero que hay que hacer al saludar a alguien es olvidarse de los problemas y preocupaciones, y sonreír. No importa cuánto le cueste: sonría.

CUANTO MÁS CONGRUENCIA HAYA ENTRE LO QUE DICE Y LA FORMA EN QUE LO DICE, MÁS FAVORABLE SERA LA PRIMERA IMPRESION QUE CAUSE.

Cualquier desliz - un sarcasmo, un mal contacto visual, una sonrisa inoportuna - puede producir una contradicción que la otra persona puede tomar como duda, y convertir así la entrevista en un hecho negativo para nosotros.

Abel Cortese

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