15/9/09

Las analogías y las metáforas

Con las analogías se trata de unir, conectar, tender puentes entre mundos diferentes. La analogía puede ir de lo concreto a lo abstracto (el caso del símbolo) o de lo abstracto a lo concreto (en el caso de la metáfora).

Consiste en aplicar al objeto (o al concepto, o a la situación) que queremos modificar, la lógica (o las reglas, o las características) de un objeto (o de un concepto, o una situación) diferente.
Lo que queremos modificar se llama ‘objeto metaforizado’ (o analogizado) y el objeto del cual nos serviremos para producir la modificación en el objeto analogizado se llama ‘objeto analogizante’ (o metaforizante).

Si los universos a conectar están muy cercanos, la analogía pierde interés, pierde originalidad. Si los universos a conectar están muy alejados, la analogía nos puede llevar a enfoques demasiado desconectados con la realidad.

Busque mundos analogizantes sugerentes, abundantes en estímulos, imágenes, sonidos, sabores, etc.

Las analogías personales permiten expresar cómo se siente uno en una situación imaginaria que representa una cuestión, objetivo o problema; (por ejemplo: ‘soy una maceta que puede regarse a sí misma’). Así, los integrantes de un grupo adquieren nuevas perspectivas de un problema, al imaginarse a sí mismos como uno de los objetos del problema a resolver.

La analogía fantástica permite proponer soluciones ideales aunque quizá inaplicables.

Abel Cortese

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